LIMA, PERÚ – El Ministerio de Cultura ha oficializado el traslado del Archivo General de la Nación (AGN) desde el Palacio de Justicia hacia la Biblioteca Nacional del Perú, según la Resolución Jefatural N° 000250-2025-AGN/JEF. Esta decisión responde a un mandato judicial del Vigésimo Noveno Juzgado Civil de Lima, que ordenó la restitución de más de 5,000 metros cuadrados ocupados por el AGN en las instalaciones del Poder Judicial.
El traslado de estos fondos documentales ha generado preocupación entre especialistas, quienes argumentan que la nueva ubicación podría no ser adecuada para la preservación de documentos de alto valor histórico. Natalia Soldevilla, especialista en digitalización del AGN, calificó la medida como riesgosa y poco transparente. “Es terrible desmembrar al Archivo General de la Nación”, afirmó Soldevilla. “Lo que están haciendo es desarmar y desorganizar nuestro archivo histórico”.
Preocupaciones sobre la conservación
A pesar de contar con un “Protocolo archivístico” aprobado y un plan de trabajo técnico, las críticas se centran en la capacidad de la Biblioteca Nacional para albergar estos documentos. Informes de la Contraloría han señalado que las instalaciones actuales no cumplen con las condiciones técnicas necesarias para almacenar documentos de esta sensibilidad.
Entre los documentos que se trasladarán se encuentran registros civiles, expedientes migratorios y material de diversos ministerios, piezas fundamentales del patrimonio documental del país. Soldevilla advirtió:
“No se trata solo de mover papeles, hablamos de la memoria de todos los peruanos”.
Inversión millonaria sin ejecutar
La especialista también cuestionó la falta de ejecución del presupuesto asignado para la construcción de un nuevo local para el AGN. En el presupuesto nacional 2025 se destinaron aproximadamente 430 millones de soles para este fin, pero no se han visto avances significativos.
“El dinero existe, pero nadie sabe dónde está ni qué se está haciendo con él”, indicó Soldevilla. “Mientras tanto, vemos camionetas trasladando documentos de madrugada, sin un plan claro y sin informar a la ciudadanía”.
Digitalización: un desafío monumental
Respecto a la digitalización de los documentos como una posible solución, Soldevilla fue enfática en señalar que se trata de un proceso titánico.
“Hablamos de kilómetros de documentación, millones de documentos. Con dos digitalizadoras trabajando no se va a terminar ni en 50 años”.
Además, enfatizó que la creación de metadata es crucial para que las imágenes digitalizadas sean útiles.
Riesgos para la memoria histórica
La incertidumbre sobre el futuro de estos documentos plantea un riesgo significativo para la memoria histórica del país. Sin un inventario riguroso y condiciones de conservación apropiadas, el traslado podría resultar en pérdidas irreparables. Si un ciudadano no puede encontrar un documento esencial, como una partida de nacimiento, podría ser como si se hubiera perdido para siempre.
El traslado de los fondos documentales sigue en marcha, respaldado por una resolución judicial y un plan técnico. Sin embargo, las dudas sobre la seguridad y el futuro de la memoria histórica nacional persisten. Especialistas insisten en que la verdadera solución es la construcción de un nuevo local para el Archivo General de la Nación, con estándares adecuados y sostenibles.