dom. Ago 31st, 2025

LIMA, PERÚ – A ocho meses de las elecciones presidenciales en Perú, las encuestas de Ipsos colocan a Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori y Carlos Álvarez como los candidatos con mayor intención de voto. Sin embargo, la historia electoral reciente sugiere que estos resultados preliminares no garantizan una victoria segura.

Según la encuesta más reciente, López Aliaga, actual alcalde de Lima y líder de Renovación Popular, encabeza la lista con un 10% de las preferencias. Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, le sigue con un 8%, mientras que el cómico Carlos Álvarez obtiene un 6%. A pesar de estas cifras, un significativo 38% de los encuestados optaron por el voto en blanco o viciado, reflejando un alto nivel de indecisión y descontento con la clase política.

Lecciones del pasado: La imprevisibilidad de las encuestas

Los resultados de las elecciones de 2021 y 2016 demuestran que liderar las encuestas en los meses previos no siempre se traduce en una victoria electoral. En 2021, George Forsyth lideraba las encuestas con un 20% en octubre de 2020, seguido por Keiko Fujimori y Hernando de Soto, ambos con un 5%. Sin embargo, ninguno de ellos logró pasar a la segunda vuelta. Finalmente, Pedro Castillo y Keiko Fujimori fueron los candidatos que disputaron la presidencia, resultando ganador Castillo.

De manera similar, en 2016, Verónica Mendoza y Alfredo Barnechea experimentaron un ascenso en las encuestas, llegando a ocupar los primeros lugares en marzo y abril de ese año. A pesar de su popularidad temporal, fue Pedro Pablo Kuczynski quien, junto a Keiko Fujimori, pasó a la segunda vuelta, resultando electo presidente.

El papel de la indecisión en el panorama electoral

Omar Castro, gerente general de CPI, destaca que la alta tasa de indecisión entre los votantes es un factor crucial que las encuestas no pueden predecir con precisión. “Estamos en un momento donde no gana un candidato en específico, sino que gana la decepción por la clase política”, explicó Castro. “La mayoría de votos son viciados o blancos, lo que dificulta prever el resultado electoral”.

“A partir de ahí, nadie puede decir ‘ganará tal persona’. No, lo que gana es la indecisión”, enfatizó Castro.

Mirando hacia el futuro: Implicaciones para las elecciones de 2024

Con la primera vuelta electoral programada para el próximo año, los candidatos deben enfrentar el desafío de captar el voto de los indecisos. La volatilidad del electorado peruano, combinada con el descontento generalizado hacia la clase política, sugiere que las campañas deberán centrarse en propuestas concretas y en reconectar con un electorado escéptico.

La historia reciente enseña que, aunque las encuestas ofrecen una instantánea del momento, el resultado final puede ser sorprendentemente diferente. Con un electorado en gran parte indeciso y un contexto político en constante cambio, los próximos meses serán cruciales para definir el rumbo de la contienda electoral en Perú.