dom. Ago 31st, 2025

ESTAMBUL, TURQUÍA – En la tercera ronda de negociaciones llevada a cabo en Turquía, representantes de Rusia y Ucrania han acordado continuar con los intercambios de prisioneros, incluidos civiles. Sin embargo, la reunión, que fue breve, volvió a estancarse en los temas de fondo, con ambas partes aún distantes de un acuerdo de paz o siquiera una tregua amplia.

El jefe negociador ruso, Vladímir Medinski, reiteró la negativa del Kremlin a una reunión entre los presidentes Volodímir Zelenski y Vladímir Putin. Esta cumbre fue propuesta por Ucrania como una vía para acelerar el proceso de paz e incluiría también a los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump, y Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

“En realidad, en esa reunión no hay que discutir el acuerdo, sino ponerle punto y final, firmar”,

sostuvo Medinski.

Por su parte, el negociador ucraniano Rustem Umérov, actual secretario del Consejo de Seguridad Nacional, reveló que Kiev propuso realizar este encuentro antes de finales de agosto. Este plazo coincide con el ultimátum de 50 días emitido el 14 de julio por Trump, quien instó a Putin a deponer las armas o enfrentar nuevas sanciones de EE.UU., según detalló el portavoz de la Cancillería ucraniana, Gueorgui Tiji.

Tregua aún lejana

Al igual que en las dos rondas anteriores, Ucrania insistió sin éxito en la necesidad de un alto el fuego que detenga al menos los ataques a infraestructura crítica y civil.

“Ponemos énfasis en que el alto al fuego debe ser genuino y debe incluir un cese completo de los ataques a infraestructuras civiles y críticas”,

declaró Umérov.

Desde Moscú, Medinski recalcó que “las posturas son bastante distantes”. Rusia mantiene como exigencias la reducción del ejército ucraniano, el reconocimiento de los territorios ocupados como rusos, la renuncia de Kiev a ingresar a la OTAN y la declaración de neutralidad. Ucrania, por su parte, considera inaceptables estas condiciones y exige un cese inmediato de las hostilidades para seguir negociando, así como garantías internacionales de seguridad previas a cualquier acuerdo de paz.

Enfoque humanitario y propuestas rusas

Ante la falta de avances políticos, ambas delegaciones destacaron logros en el plano humanitario. Se acordó continuar con los canjes de prisioneros, incluyendo civiles, heridos graves y jóvenes detenidos por más de tres años. Además, Moscú propuso declarar treguas de 24 a 48 horas en zonas específicas del frente para permitir la evacuación segura de heridos y cadáveres por parte de equipos sanitarios.

Respecto a los niños ucranianos trasladados a Rusia desde territorios ocupados, Medinski indicó que ya se devolvió a una veintena de menores de una lista de 339 presentada por Kiev, y que el resto sería repatriado cuando se identifiquen a sus padres o tutores legales. El funcionario ruso también propuso la creación de tres grupos de trabajo —político, militar y humanitario— que trabajen de forma remota para avanzar de manera continua sin necesidad de desplazarse a Estambul.

“Así ahorraremos tiempo y dinero a los contribuyentes”,

apuntó.

Implicaciones y análisis a futuro

Mientras las conversaciones de paz permanecen en un punto muerto, las implicaciones de estos intercambios humanitarios son significativas. Permiten un alivio temporal para las familias afectadas y podrían sentar las bases para un diálogo más constructivo en el futuro. Sin embargo, los expertos advierten que sin un compromiso genuino de ambas partes para abordar los problemas subyacentes, la paz seguirá siendo esquiva.

Analistas internacionales sugieren que la presión internacional, especialmente de potencias como Estados Unidos y la Unión Europea, podría ser crucial para romper el estancamiento. La situación sigue siendo tensa, y el mundo observa de cerca cualquier señal de progreso hacia una resolución pacífica.