BUENOS AIRES, ARGENTINA – Expertos de todo el mundo se reunieron en Buenos Aires para el Summit One Health 2025, destacando la urgente necesidad de abordar la resistencia a los antibióticos y otros desafíos interconectados en salud humana, animal y ambiental. El evento subrayó la importancia de un enfoque integral conocido como “One Health” para enfrentar estas amenazas en un mundo cada vez más interconectado y vulnerable.
El enfoque One Health busca integrar la salud humana, animal y ambiental en un paradigma que reconoce la interdependencia de estos tres pilares. Este concepto se vuelve crucial en la lucha contra la resistencia antimicrobiana (RAM), un fenómeno que amenaza con revertir décadas de avances médicos al hacer que las infecciones comunes sean cada vez más difíciles de tratar.
Un enfoque integrado para un problema global
La resistencia antimicrobiana surge cuando bacterias, virus, hongos y parásitos desarrollan la capacidad de resistir los medicamentos diseñados para eliminarlos. Esto no solo complica el tratamiento de infecciones, sino que también aumenta el riesgo de complicaciones y muertes. Según los expertos, la RAM podría duplicar las tasas de mortalidad global para 2050, resultando en la muerte de casi 40 millones de personas.
Francisco Nacinovich, médico infectólogo y líder del concepto One Health en la región, enfatizó que la RAM ya no es una amenaza confinada a los hospitales. “La polución, el cambio climático y la movilidad global potencian la crisis”, afirmó. “Algunas bacterias resistentes viajan por el agua, el aire y los alimentos, alcanzando incluso ambientes recreativos y domésticos”.
La salud animal y su impacto en la salud humana
Edgardo Marcos, médico veterinario y experto en epidemiología, destacó el papel crucial de la salud animal en el enfoque One Health. “Las interacciones entre poblaciones humanas y animales son centrales en muchos de los conflictos de salud actuales”, explicó. Estas interacciones, a menudo resultado de la invasión humana en hábitats naturales, facilitan la transmisión de patógenos.
Marcos subrayó que la salud no es exclusiva de los médicos humanos, sino que abarca la salud del ambiente y los animales. “Es un círculo complejo que requiere un enfoque integral para ser comprendido y manejado efectivamente”, añadió.
Innovación y educación: claves para el futuro
La cumbre también destacó la importancia de la innovación científica y la educación en la lucha contra la RAM. Cristian Biscayart, experto en infectología, señaló que la vigilancia activa y la regulación estricta son esenciales para el éxito de las vacunas y otras intervenciones médicas.
Pablo Scapelatto, médico infectólogo, destacó la brecha entre la velocidad del problema y la preparación de los profesionales. “La educación es la verdadera herramienta para modificar conductas”, afirmó. “El diseño curricular debe ser transversal y práctico, comenzando antes de la universidad”.
La tecnología también ofrece esperanza. Juan Carlos Gómez de la Torre explicó cómo la inteligencia artificial y el machine learning están transformando la microbiología clínica, permitiendo recomendaciones terapéuticas en tiempo real y optimizando el uso de antibióticos.
Comunicación: el puente entre ciencia y sociedad
La comunicación efectiva es fundamental para el éxito de One Health. Gabriel León, bioquímico y divulgador científico, enfatizó la importancia de contar historias que conecten la ciencia con la vida cotidiana. “Las historias permiten humanizar los datos y generar empatía”, dijo. “Esto logra que conceptos complejos, como la resistencia a los antibióticos, tengan un impacto emocional y movilizador en la sociedad”.
El Summit One Health 2025 dejó claro que enfrentar la resistencia antimicrobiana y otros desafíos globales requiere un enfoque integrado, educación continua, innovación tecnológica y comunicación efectiva. Solo a través de la colaboración y el compromiso colectivo se podrán mitigar estos riesgos y asegurar un futuro más saludable para todos.