vie. Ago 29th, 2025

CIUDAD/PAÍS – Un reciente estudio internacional ha revelado una inquietante conexión entre diversos trastornos digestivos y un mayor riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Publicado en la revista Science Advances, el estudio destaca cómo condiciones como la colitis, gastritis y esofagitis pueden estar vinculadas a estas enfermedades que afectan a más de 400 millones de personas en todo el mundo.

Investigadores de Estados Unidos, Reino Unido, España y Brasil analizaron datos de medio millón de personas de tres grandes biobancos, buscando asociaciones entre trastornos endocrinos, metabólicos, nutricionales y digestivos con el riesgo de desarrollar Alzheimer y Parkinson antes del diagnóstico. Los hallazgos sugieren que ciertas enfermedades digestivas están asociadas con un aumento del riesgo, aunque la fuerza y el momento de esta asociación varían según la patología.

El eje intestino-cerebro bajo la lupa

El concepto del “eje intestino-cerebro” ha ganado atención en la comunidad científica, y este estudio refuerza su importancia. Según José Luis Lanciego, investigador del Programa de Terapia Génica en Enfermedades Neurodegenerativas del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, “estos hallazgos subrayan la necesidad de vigilar de cerca las patologías intestinales para favorecer un diagnóstico temprano de los trastornos neurodegenerativos”.

El aparato digestivo, conocido como el segundo cerebro debido a la gran cantidad de neuronas en su capa submucosa y su conexión bidireccional con el sistema nervioso central a través del nervio vago, juega un papel crucial en este proceso. Alteraciones de la microbiota intestinal, o disbiosis, podrían contribuir al desarrollo de estas enfermedades, sugiriendo que los factores ambientales podrían tener un papel más significativo que la predisposición genética en algunos casos.

Implicaciones para el diagnóstico y tratamiento

El estudio también revela que las personas con ciertos trastornos digestivos presentan una menor predisposición genética a desarrollar Alzheimer y Parkinson, lo que indica una mayor influencia de factores ambientales. Este descubrimiento podría revolucionar los métodos de diagnóstico y tratamiento, ya que los modelos de predicción que combinan distintos tipos de datos superan a los enfoques tradicionales.

Este avance abre nuevas vías para el diagnóstico precoz y el desarrollo de estrategias terapéuticas dirigidas al eje intestino-cerebro. “La integración de datos clínicos y genéticos podría mejorar significativamente nuestra capacidad para predecir y tratar estas enfermedades”, señala Lanciego.

Un futuro prometedor para la investigación

El camino hacia la comprensión completa de la relación entre el sistema digestivo y las enfermedades neurodegenerativas aún está en sus primeras etapas, pero los resultados de este estudio ofrecen una nueva esperanza. Con más investigaciones, los científicos esperan desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados que puedan mitigar el impacto de estas devastadoras enfermedades.

En conclusión, el vínculo entre los trastornos digestivos y el riesgo de Alzheimer y Parkinson subraya la complejidad de estas enfermedades y la necesidad de un enfoque multidisciplinario en su investigación y tratamiento. A medida que la ciencia avanza, la posibilidad de diagnósticos más tempranos y tratamientos más efectivos se convierte en una realidad cada vez más cercana.