ROMA, ITALIA – Un crucero de la compañía MSC, con 8,585 personas a bordo, quedó detenido el pasado lunes mientras navegaba entre los puertos italianos de Génova y Nápoles. La situación a bordo fue reportada como “tranquila” y bajo control, a pesar de la avería en sus motores.
El ‘MSC World Europa’, un crucero con bandera maltesa, se detuvo a unas 8 millas al suroeste de la isla de Ponza, informó la Guardia Costera de Italia. El barco transportaba a 6,496 pasajeros y 2,089 miembros de la tripulación cuando el capitán detectó un “problema de naturaleza eléctrica” en los motores a las 7:25 hora local (5:25 GMT), lo cual fue inmediatamente comunicado al Centro de Coordinación de Auxilio Marino italiano.
Respuesta y medidas de seguridad
Durante la emergencia, la situación a bordo se mantuvo “tranquila” y “bajo control”, mientras que las condiciones meteorológicas en el mar Tirreno eran “favorables”. La tripulación aseguró que los servicios esenciales para los pasajeros estaban “garantizados” gracias a los generadores del barco.
Inicialmente, las autoridades consideraron remolcar el crucero hasta el puerto de Nápoles, pero el equipo técnico a bordo logró reactivar parcialmente el sistema de propulsión. Esto permitió que la nave avanzara lentamente pero de manera autónoma hacia su destino. La Guardia Costera escoltó al crucero con varias patrulleras y mantuvo contacto constante con el comandante, mientras dos remolcadores permanecieron en la zona como medida de precaución.
Impacto y antecedentes
Este incidente pone de relieve los desafíos técnicos que enfrentan los cruceros modernos, que son verdaderas ciudades flotantes. Con la capacidad de transportar a miles de personas, cualquier fallo técnico puede tener importantes implicaciones logísticas y de seguridad. En 2019, un incidente similar ocurrió cuando un crucero en Noruega sufrió una falla en el motor, lo que llevó a una evacuación masiva.
Según expertos en navegación marítima, los cruceros están equipados con múltiples sistemas de respaldo para garantizar la seguridad de los pasajeros. Sin embargo, el mantenimiento preventivo y la rápida respuesta técnica son cruciales para evitar situaciones potencialmente peligrosas.
Mirando hacia el futuro
La industria de cruceros, que ha sido duramente golpeada por la pandemia de COVID-19, está en proceso de recuperación. Este tipo de incidentes subraya la importancia de la inversión continua en tecnología y capacitación del personal para garantizar la seguridad de los pasajeros y la eficiencia operativa.
En el futuro, se espera que las compañías de cruceros adopten tecnologías más avanzadas para mejorar la fiabilidad de sus naves. Esto podría incluir sistemas de propulsión más eficientes y sostenibles, así como mejoras en la infraestructura de comunicación y monitoreo a bordo.
Por ahora, el ‘MSC World Europa’ continúa su viaje hacia Nápoles, con la expectativa de llegar sin más contratiempos. Las autoridades marítimas seguirán investigando la causa exacta de la avería para evitar futuros incidentes similares.