vie. Ago 29th, 2025

PAPÚA OCCIDENTAL, INDONESIA – Un estudio reciente del Instituto Elasmobranch de Indonesia, publicado en la revista Frontiers in Marine Science, ha revelado que el 80% de los tiburones ballena en las zonas turísticas de las costas de Papúa Occidental presentan cicatrices y heridas causadas por actividades humanas.

El investigador Edy Setyawan explicó que las lesiones más frecuentes son el resultado de colisiones con plataformas de pesca, embarcaciones y barcos turísticos dedicados al avistamiento de tiburones. Estos hallazgos subrayan la creciente presión sobre esta especie, que ya está en peligro de extinción.

El tiburón ballena: una especie en peligro

El tiburón ballena es el pez más grande del mundo y se alimenta principalmente de plancton. Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la población de esta especie ha disminuido más del 50% en los últimos 75 años a nivel mundial, y un 63% en la región del Indo-Pacífico.

La UICN ha incluido al tiburón ballena en su lista roja debido a su lento ritmo de maduración sexual, que puede tardar hasta 30 años, y su baja capacidad de recuperación frente a amenazas humanas como la caza de aletas, la pérdida de hábitat y el enredo en redes de pesca.

Investigación y hallazgos

La investigación se llevó a cabo en Bird’s Head, una región de Indonesia que alberga 26 áreas marinas protegidas y es un punto caliente para la biodiversidad marina tropical. Entre 2010 y 2023, los investigadores registraron 268 avistamientos únicos de tiburones ballena, documentando detalles como coordenadas GPS, sexo, estado de madurez, comportamiento y lesiones visibles.

De los 206 tiburones con cicatrices, el 80,6% de las lesiones se atribuyeron a causas humanas, mientras que el 58,3% también presentaba daños probablemente naturales. Las abrasiones leves eran las más comunes, pero el 17,7% de los tiburones mostraba heridas graves de origen antropogénico, como amputaciones y traumatismos contusos.

Medidas urgentes para la protección

Los investigadores advierten que el riesgo de lesiones para los tiburones ballena aumentará si no se implementan medidas de protección. La mayoría de los avistamientos ocurrieron cerca de bagans, plataformas pesqueras tradicionales, en un contexto de creciente turismo.

“Si no se toman medidas para proteger mejor a los tiburones ballena, el riesgo de lesiones aumentará en el futuro”, señalaron los investigadores.

El estudio propone colaborar con las autoridades para desarrollar normativas que exijan modificaciones en los bagans, como la eliminación de bordes afilados en estabilizadores de barcos y armazones de redes. Mark Erdmann, coautor del estudio, confía en que estos cambios reducirán significativamente las cicatrices en los tiburones ballena de la región.

En conclusión, la protección de los tiburones ballena requiere una acción coordinada entre investigadores, autoridades y la industria turística para asegurar la supervivencia de esta emblemática especie marina.